Sí, respira hondo porque nos puede ayudar. ¿Cuándo? Cuando estamos exaltados, nerviosos, estresados, y en ese estado vamos a decir una barbaridad, vamos a herir a una persona, vamos a decir algo con un tono nada apropiado...


Respira hondo...


Esto nos pasa unas cuantas veces al día, ¿verdad? Una cosa es que queramos decir algo con la clara intención de dar nuestra opinión, de exponer nuestra postura. Claro que sí, adelante! Pero hazlo como una persona inteligente que eres, dilo como te gustaría a ti que te lo dijeran.

Si te pusieras delante de un espejo, ¿te gustaría que te hablaran así? Ponte en el lugar del otro y sé asertivo. A él/ella le gustaría que le trataras con respeto, con consideración, y que le dieras tu opinión también. No la escondas, exprésala, y hazlo tras respirar.

Di no a la exasperación. Di sí a la asertividad.

Practícalo durante el día de hoy y cuéntame cómo te ha ido...