Ay...el potencial, ese gran olvidado...Siempre pensando en "No podré hacer esto", "No podré hacer lo otro"... ¿Y si lo pruebas? ¿Y si lo consigues? ¿Cómo te imaginas, como te ves habiéndolo conseguido? ¿Vale la pena? Entonces piensas, ¿qué tengo que perder? Y lo haces.



El potencial, ese gran olvidado...

¡Qué gran paso! ¡Quién te iba a decir que lo ibas a conseguir! Pues sí, lo has conseguido, y ¿sabes qué? Que estaba convencida de que lo ibas a conseguir. Porque creo en ti. Sé que eras capaz de hacerlo. No lo dudaba. Y no es que sea tu gran motivadora, no, sino que sólo necesitabas reconocer cuáles eran los recursos que tenías para poder lograrlo. La paciencia, el tiempo, ayuda de los demás, tenacidad,... pero sobretodo valor y creer en ti mismo/a. Yo ya creía en ti. Solamente faltaba que tú también creyeras en ti. Qué bien suena y qué difícil es a veces, ¿verdad?

Nos solemos medir por nuestras capacidades, nuestros skills, lo bien o mal que hacemos las cosas. Así nos evaluamos, y así nos evaluan. ¿Por qué no evaluarnos por el potencial que tenemos de hacer las cosas? Leyendo un currículum podemos pensar: "Mira, tiene experiencia en esta actividad, qué bien, y también en esta otra, justo lo que necesitamos. Este otro candidato no sabe hacer esto y lo otro. Nunca ha ejercido de esta profesión."

¿Por qué no pensar en el potencial que puede tener la persona? "Si ha ejercido este role que requiere estas competencias, seguramente tiene capacidad para ejercer este otro. Seguro que sí. Lo podemos comprobar" y de ese modo creer en el potencial de la persona.

También tenemos que realizar este ejercicio internamente, sí, porque nosotros mismos somos los que muchas veces nos ponemos impedimentos. "No sabré, me puede salir mal..." etc.

El potencial. Ese gran olvidado.

Os invito a que lo tengamos en cuenta más a menudo.

Un abrazo. Tu coach.