¿Cuántas veces nos planteamos situaciones "ficticias" en nuestra mente? ¿Cuántas veces nos gustaría realizar alguna acción y al final no la hacemos? ¿Y si...? Extraigamos los mensajes principales de la película "La vida secreta de Walter Mitty". Si sigues leyendo puedes llegar a una gran conclusión.

 

Estás con tu mando superior inmediato. Te está realizando unas exigencias que no ves claras. Te gustaría "decirle cuatro cosas". Lo dejas pasar. Mejor intentar llegar a todas sus solicitudes.

Estás con tu padre o tu madre. Te está indicando cómo debes actuar ante X situación. No estás de acuerdo. No deseas entrar en discusiones. Harás lo que te indica para no evitarlas, aunque te gustaría acabar con esta dinámica.

Estás sin trabajo. Sabes que tu perfil es atractivo en otros países. No te ata nada: familia, pareja, hijos... Aun así, ¡qué difícil dar el paso! No lo das.

 

Ahora te invito a ver el siguiente vídeo, como os decía, de la película "La vida secreta de Walter Mitty":

 



 

Te explico brevemente la película

Un inciso: No pretendo entrar en críticas de cine, pues la película puede ser evaluada desde diferentes prismas. Es más, no pretendo evaluarla.

Ahora el resumen.

Walter Mitty era una persona con una vida tranquila, tildada por las diferentes webs que presentan la película, como una vida monótona y aburrida.  Perfil de una persona tímida, y a la vez podría decirse que "reprimida". ¿Por qué esta palabra? Porque en su fuero interno, querría hacer casi lo contrario de lo que hace, porque le gustaría enfrentarse a las situaciones cotidianas de una manera enérgica, con valor, expresando su opinión, haciéndose valer, empoderándose, cuando realmente calla, acata, y se hace pequeñito...

Llega un momento que llega su clic, y actúa. En lugar de pensar "¿Y si...?", toma las riendas de su vida y actúa. En su caso, nada más y nada menos que con una primera acción que es coger un vuelo a Groenlandia. Sin más. Incluso sin equipaje.

Por supuesto le esperan unas aventuras bien interesantes. ¿Y sabes qué? Que sale victorioso de todas ellas. Sí, es una película. Pero, ¿y qué? ¿Qué es lo peor que podría pasar?

¿Cuántas veces nos hacemos esta pregunta? ¿Qué es lo peor que podría pasar? Si nos la hiciéramos más veces, iríamos descubriendo que probablemente la respuesta no es tan grave como creemos que podría ser. Probablemente si realizamos un análisis exhaustivo, los beneficios pueden incluso ser mayores que los perjuicios.

 

Podemos extraer algunos mensajes de esta película:

 

La fantasía que reina en nuestras vidas

Esta palabra nos puede trasladar a nuestra era infantil, a los cuentos, a las películas, a los sueños, a las creencias infantiles como Santa Claus, Reyes Magos, etc

Aun así, en muchas ocasiones vivimos en fantasía. Como comentaba anteriormente, entramos en "modo fantasía" cuando hipotetizamos (reconozco he tenido serias dudas sobre la existencia de este verbo, y parece que ¡sí existe!).

Nos imaginamos situaciones que podríamos haber resuelto de otra manera.

Nos imaginamos las palabras que habríamos dicho a nuestro colaborador, a nuestro jefe, a nuestro amigo en lugar de las que dijimos o no dijimos. Nos imaginamos cómo sería nuestra vida si actuáramos de manera diferente, si surgiera uno de los "yo" que llevamos dentro.

Sí, lector, lectora: por si no lo sabías, vives en fantasía.

 

Los miedos que nos impiden ser y actuar como realmente desearíamos

Escribiré un artículo sobre los miedos. Creo que se merecen un capítulo aparte. Lo que está claro, es que también nos acompañan diariamente, mucho más de lo que desearíamos.

Se encuentran detrás de cada pensamiento negativo, de cada acción no realizada, de cada palabra no verbalizada.

Son los causantes de muchos malestares físicos, pues nuestro cuerpo también les escucha y actúa en consecuencia a nuestros actos.

 

El momento del gran descubrimiento

Walter Mitty hace un clic.

Seguro que en un momento dado de tu vida también has hecho algún clic en alguna ocasión. ¿Qué ha pasado entonces? ¿Qué has descubierto? Apuesto a que en ese momento te han pasado muchas imágenes por tu mente. Has descubierto lo que no quieres, y es más, incluso lo que quieres. Has descubierto que has perdido mucho tiempo, energía, ilusión, autoestima, que te has olvidado de tus propios valores, ..., has dejado tantas cosas por el camino...

No te hablo de una vida entera. Puede ser incluso los meses que llevas durmiendo mal porque tienes problemas en el trabajo, los días que llevas dando vueltas a ese tema que te roba la energía, ese plan de proyecto que no ves claro. O esas dudas profundas que te están asaltando sobre cómo estás educando a tus hijos.

Cuando descubres que ya no quieres seguir así, es un gran momento. Tu momento.

 

¿Y ahora qué?

Te has dado cuenta de qué te pasa y te toca decidir.

¿Sigues así, en "modo fantasía", una fantasía que no te ayuda? ¿Sigues con tus miedos? ¿Te encuentras a gusto con ellos? Si hasta te dan calorcito... ;-)

O...

¿Pruebas a dar nuevos pasos, los que piensas en tus fantasías?

Si tomas la primera opción, ya sabes lo que hay. No te quejes entonces. Sé coherente y responsable con tus decisiones, porque esta decisión sí la has tomado tú.

Si tomas la segunda decisión estás yendo al siguiente paso. Sigue leyendo...

 

¡Comienza a actuar!

Has decidido salir de tu zona de confort, como Walter Mitty. Eso sí, hazlo de una manera inteligente. No te "suicides".

Piensa en los pros y contras, y cómo puedes convertir esos contras en pros. Define una estrategia. No te comas el mundo de un bocado, que puede resultar indigesto. Define qué pasos puedes comenzar a realizar que te lleven al destino elegido en el momento que hayas escogido.

Define tu plan de contingencia. ¿Qué es lo peor que podría pasar? Una vez identificado, acótalo, sé pragmático@, y define un plan que te ayude a "suavizarlo" o incluso evitarlo.

Y disfruta... disfruta de tu elección, disfruta de tu aprendizaje, disfruta de tus errores, disfruta de lo que estás descubriendo de ti mism@.

La fantasía disminuye, los miedos te los "meriendas", hasta incluso hablas con ellos, cuando antes los rehuías. Te sientes grande. Descubres un nuevo yo.

 

 

Por lo tanto... y ahí va una conclusión (seguramente tú puedes tener otras)

¿Para qué tanto sufrimiento previo? ¿Y si hubiera actuado antes? Total...


¿Qué es lo peor que puede pasar?


 

No pretendo ser entusiasta, tampoco suicida. Todo lleva su tiempo. No se trata de batir el récord de las dos horas de la película, pues a Walter Mitty le llevó años pasar a la acción.

Eso sí, si detectas que ya llevas "demasiado" tiempo como tú no deseas ser ni vivir, te invito a hacer un planteamiento.

 

Si tienes alguna duda, te espero en la sección de Contacto, estaré encantada de entablar conversación contigo al respecto de este tema. En cualquier caso, y por supuesto, tus comentarios  son bienvenidos en el blog.


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