¿Qué nos impide conseguir nuestros resultados? Si sabemos lo que queremos, ¿qué hace que no comencemos a caminar para conseguirlo? Es que... no es el momento adecuado, fíjate la crisis, no tengo dinero suficiente, me falta tiempo, no sé cómo comenzar...¡Excusas! Cada vez que nos basamos en justificaciones, sabemos en nuestro interior cuál es la manera de encararla. ¿Que no tenemos tiempo? Se puede buscar de debajo de las piedras.

 

Las justificaciones, nuestras grandes enemigas


¿A que puedes adaptar tus horarios a algo realmente importante o a una urgencia que te aparezca? ¿A que recuerdas ocasiones en las que ibas más estresado/a que en la actualidad y conseguías todo lo que querías? Quién no se ha preparado un examen mientras iba en el metro o en el autobús...

Si algo tiene realmente un gran interés para nosotros, seguro que encontramos la manera de poder conseguirlo. Si nos aferramos a las justificaciones, al momento coyuntural, quiere decir que estamos dando prioridad a otros aspectos de nuestra vida que son más importantes entonces que el logro del resultado que nos gustaría obtener. Si es así, dejemos de pensar en ese objetivo, en esa expectativa, ya que si no nos ponemos manos a la obra no nos va crear otra cosa que frustración.

No... si ya... si ya lo sé... pero... ¿Pero qué? ¿Entonces lo quieres lograr? ¿Qué te impide realmente hacerlo? ¿Qué justificación interna tienes? ¿Qué parte de ti tiene que resurgir para la definición y consecución de un plan?

¿Quién lo puede lograr? ¿Qué otras cosas has conseguido y te parecían imposibles al principio?

Te invito a que pienses en ello. Tu coach.