Qué bien se nos da entrar en bucle, nos sentimos cómodos bucleándonos... ¿Qué no sabes a qué me refiero? Cuántas veces te has sumido en un diálogo interno infinito alrededor de un tema en concreto? O también por algo que te han dicho, ¿qué habrán querido decir? Seguro que se refieren a... Y es que tienen razón, si es que soy...


Bucleándonos...


Sí, sí, los bucles son negatividad absoluta. Nos resulta muy fácil regodearnos en lo que nos produce mal, dolor, pesar... y qué poco tiempo pasamos disfrutando de las sensaciones positivas. Nosotros mismos somos nuestros peores amigos. ¿Cuántas veces te habla mal un amigo? Por cada vez que lo haga, tú te has hablado mal a ti mismo mil veces más.

Te invito a que cuando veas venir un bucle, lo abandones de inmediato. Tú eres mucho más fuerte que un bucle. Tú tienes el poder. Cuéntame cómo te ha ido.

Un abrazo,

Carme, Tu Coach