¿Curiosidad? No... no me he confundido, no... Sólo te adelanto que puede ser un lema que te puedes aplicar para decidir cómo tomarte tu vida. ¿Te apetece seguir leyendo?



Decidí escribir este artículo a raíz de una conversación con una amiga. Te pongo en situación: estaba de vacaciones, ya aproximándose su fin, con lo cual estábamos comprobando mi marido y yo el trayecto que necesitábamos hacer y el pronóstico del tiempo. ¡Horror! Eran 6-7 horas de viaje y el pronóstico era... ¡que las lluvias y tormentas iban a estar presentes en casi toda nuestra ruta! Le añadimos que el viaje era en familia, con dos niñas de 4 años y medio (unos soles en el coche sí, pero lloviendo no sabríamos cómo llevarían el viaje...). La idea de por sí no era demasiado atractiva. Habría que ir pensando en cómo hacer el viaje más ameno.

Compartí cómo iba a ser previsiblemente mi vuelta lluviosa con una amiga por whatsapp (gran invento, sabiendo hacer uso de él, como todos), y ¿queréis saber qué me contestó? Textualmente "¡Echa fairy al coche y se te irá lavando!". Genial. Rompió cualquier pensamiento negativo que me estuviera planteando, y no hizo otra cosa que hacer saltar una carcajada de mí.

 

actitud vida fairy coach


 

Ahora bien, esta frase me hizo reflexionar. ¿Cuánto tiempo invertimos en los pensamientos negativos? A bote pronto te diría que de-ma-sia-do.

¿Y si en el primer momento ya comenzamos a pensar de manera positiva? ¿Cuál es la parte positiva de lo que nos está pasando o de aquello que prevemos que nos puede pasar? ¿Y si además nos reímos de la situación? ¿Cómo conseguir darle la vuelta?

Siempre hay múltiples maneras de afrontar las cosas, y como decía, de-ma-sia-das veces nos decantamos por la parte negativa. Y no sólo eso, sino que además nos regodeamos en ella, de modo que nos creamos un bucle del que muchas veces no sabemos salir. Y estando dentro de ese bucle además perdemos la oportunidad de tomar perspectiva y recordar que hay múltiples formas de afrontar las cosas. Como ves estamos en el principio de nuevo. Y así.

Puede que pienses que lo que estoy explicando es una utopía, incluso demagogia y que hay muchas personas pasándolo muy mal. Cierto, no quiero faltarles al respeto... pero... ¿habéis oído hablar de Victor Frankl? Neurólogo, psiquiatra, vienés... pero lo que le marcó es que fue judío, en una época en la que los judíos fueron objetivo del movimiento nazi. Sobrevivió al Holocausto tras 3 años en campos de concentración judíos donde perdió a su familia. Tres años de espantosas vivencias donde aprendió que lo único que le quedaba era la espiritualidad, lo único que no le podían arrebatar, y se aferró a ella con uñas y dientes. Ejemplo de cómo aferrarse a la vida. "A un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino." (Frankl, 1946)

La elección de tu propia actitud...

Pues eso es lo que aprendí de mi amiga: ella elige tomarse la vida de la mejor manera posible. Se trata de una elección de vida. Se puede.

¿Cuál es la elección de vida que quieres tú?

  • Tómate unos minutos.

  • Céntrate.

  • Respira hondo...

  • ¿En qué te beneficia esa actitud que tienes?

  • Si no te beneficia en nada, ¿para qué la tienes?

  • ¿Qué te gustaría cambiar concretamente?

  • ¿Qué herramientas crees que ya tienes para poder hacerlo?

  • ¿Cuándo lo hiciste por última vez?


Todas estas preguntas te pueden ayudar a plantearte esa actitud que tienes ante la vida, preguntas que se pueden hacer desde el Coaching, junto con muchas más que dependerán de tus respuestas.

A modo exprés, te comento unos pasos a realizar, los cuales no tienen por qué ser sencillos, pero te pueden llevar a tu cambio de actitud deseado:

Paso 1: Recordar el fairy :-) y romper con el pensamiento actual del que te quieres deshacer. ¡En el minuto 0!

Paso 2: Coger altura para tomar perspectiva y redescubrir nuevas opciones de pensamiento

Paso 3: Optar por una de las opciones que te ayude a avanzar en lugar de seguir buclead@

Paso 4: ¡A por esa opción!... y ¡sin mirar atrás!

 

¿En qué paso te encuentras? ¿Qué vas a hacer para ir a por el siguiente? ¿Qué te va a aportar hacerlo?


Cuéntame cómo te está yendo este cambio de perspectiva. ¡Yo ya me estoy aplicando este lema en mi día a día!


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